Se puede venir.
Pero con cabeza.
En 2026 fueron 650 participantes en una sola jornada. Ese es honestamente el techo de lo que se puede organizar bien, y organizarlo bien es todo el proyecto. Por eso cada curso se abre un número corto de plazas y se habla antes con cada centro.
Lo que implica de verdad.
Preferimos decirlo antes que después. Un centro que llega sin saber esto lo pasa mal, y el suyo no es el único día que se estropea.
No es apuntarse: es prepararse
Los equipos llegan formados y con las categorías cerradas. Eso se trabaja en el centro de origen durante las semanas previas.
El transporte lo resuelve cada centro
Salvo que haya patrocinio que lo cubra ese año. Conviene mirarlo pronto, porque suele ser lo que decide si se puede venir.
El profesorado acompaña, no arbitra
Las pruebas las juzga el alumnado organizador. Es parte del proyecto y no se negocia: si un adulto arbitra, se ha roto lo que hace especial a esto.
Consentimiento de imagen
Se graba y se fotografía la jornada. Cada centro trae resueltos los permisos de su propio alumnado.
Si crecemos más rápido de lo que podemos organizar, dejamos de ser lo que somos. El criterio del centro
Pendiente del consentimiento de imagen.
Cuéntanos de dónde vienes.
Esto no es una inscripción: es el primer paso. Respondemos a todos y decimos que sí o que no con sinceridad, según las plazas de ese curso.