Patrocinio Empresas de Navalvillar y de la comarca

Aquí no hay paquetes.

Ni oro, ni plata, ni bronce. Cada empresa de la zona tiene un tamaño y unas ganas distintas, y forzar eso dentro de tres cajas cerradas solo sirve para que la mitad diga que no. Nos sentamos, vemos qué puedes aportar y buscamos dónde encaja.

Cómo se sostiene

Tu participación es fundamental.

Qué puedes aportar y cómo puedes ayudar son preguntas necesarias para poder organizarnos. Desde el instituto tenemos dos objetivos: que quienes participan disfruten y que todo salga bien.

01

Dorsales y material de las pruebas

Todo lo que rodea a las Olimpiadas y que podrás ver en todos los equipos: una exposición durante todo el día.

02

Avituallamiento

Agua y comida para cientos de participantes desde primera hora.

03

La exposición itinerante

Las lonas que recorren después los centros participantes con los paneles del proyecto. Es el soporte con más vida: sigue circulando meses después.

04

Transporte de los centros invitados

Traer a los equipos de los institutos de la comarca. Es, muchas veces, lo que decide si un centro puede venir o no.

05

Premios y reconocimientos

Lo que se llevan a casa los equipos. Cuesta poco y se recuerda mucho.

Qué recibes

Presencia real, no un logo en una esquina.

01

En la jornada

Presencia en el material del día: dorsales, lonas, megafonía y en el marcador que se proyecta durante la competición.

02

En lo que se publica después

El vídeo resumen de la televisión del centro, el artículo de la revista digital y esta web. Contenido que se queda, no que se tira al día siguiente.

03

En la exposición que viaja

Los paneles recorren después los centros educativos participantes. Es presencia durante meses y delante de familias de toda la comarca.

Y algo que no es contraprestación pero es lo que de verdad importa: el dinero se queda aquí, para seguir mejorando todo lo que rodea a las Olimpiadas — un proyecto que lleva ya veintidós años.

Hablamos

Cuéntanos qué puedes aportar.

No hace falta que traigas una cifra pensada. Con saber qué puedes o te gustaría aportar, nos ponemos en contacto y lo vemos.

Si no lo tienes claro, escribe eso mismo. Es una conversación, no un formulario de pedido.